viernes, 22 de enero de 2021

Una nueva oportunidad

 

He de reconocer que el día que formalicé la matrícula de 3º y descubrí que entre las asignaturas que tendría que estudiar este año estaba Literatura, deseé que no se pareciera a la asignatura que ya había cursado en BUP y que no me había gustado nada en absoluto (opté por Ciencias Puras); pero por otro lado, pensé que quizás podría suponer una oportunidad para reconciliarme con una asignatura que pasó por esa etapa de mi vida sin pena ni gloria, sin despertar el más mínimo interés ni motivación por mi parte, en la que simplemente nos limitábamos a aprender movimientos literarios, autores y leer un número determinado de obras clásicas literarias sobre las que luego tocaría hacer un examen con el que demostraríamos todo lo que habíamos memorizado, para luego olvidarlo. En definitiva, sin encontrar el placer que la literatura nos brinda desde el momento en el que te sumerges en un libro.

Por suerte, con el paso de los años, he sido capaz de descubrir y extraer todo lo que un libro puede ofrecerte, que no es más que el de disfrutar. En ocasiones he reído, he llorado, he sentido miedo, he creado y recorrido con mi imaginación lugares maravillosos, y otros no tanto, he viajado en el tiempo, he conocido personajes que me han llegado al corazón, y con los que hasta he llegado a identificarme y otros, con los que no me gustaría cruzarme nunca. Sin embargo, he necesitado tiempo para darme cuenta de ello.

Como bien dijo en una de las clases mi profesor de Literatura en la Salle, José María Galindo, durante mis estudios de EGB y BUP digamos que los profesores no se encargaron precisamente de enseñarnos el placer literario que nos brindaban los libros, sino que aprendimos que leer un libro suponía más un castigo que otra cosa, debido a que después de la lectura, vendría un examen, una ficha de comprensión o un resumen del libro, dependiendo del curso en el que nos encontráramos.

Por este motivo, si hay algo que he aprendido a lo largo de la asignatura de Literatura española, literatura infantil y educación literaria y como futura docente, es que impartir una clase de literatura es algo más que recomendar un libro de lectura y hacer unos ejercicios de comprensión o un examen del libro. 

Esta asignatura nos ha brindado la oportunidad de hacer un recorrido literario mostrándonos las claves a los docentes para que la lectura de nuestros alumnos sea gozosa y crítica, que no sea considerada como una obligación o un castigo. 

Y es aquí donde me gustaría detenerme, en el papel tan importante que tenemos los docentes en hacer de los alumnos lectores competentes de obras literarias para que la lectura sea una experiencia satisfactoria.

Como bien sabemos, desde el mismo momento en el que niño nace está en contacto con la literatura a través de la tradición cultural o folclore, ese tipo de literatura tradicional oral que ha pasado de generación en generación y que perdura en el tiempo como son las nanas, las canciones, los cuentos, las rimas, retahílas, adivinanzas, leyendas… que les han cantado o contado sus familiares. Es por tanto en el seno de la familia donde el niño tiene el primer contacto con la literatura, ya sea a través de textos folclóricos, cuentos o poesía de autor, y posteriormente será la escuela la que continúe con la formación de la competencia literaria y el hábito lector del niño; de este modo, la familia y los docentes tenemos un papel muy importante como intermediarios de este proceso.

Citando a (C. Cerrillo) “El lector-niño no siempre elige sus lecturas, incluso en las primeras edades no tiene las condiciones necesarias para hacerlo, al ser un lector que no ha terminado la construcción de la personalidad, ni tampoco el proceso lector, y en el que su capacidad connotativa es limitada”

Somos los profesores los que debemos mostrarles el camino que los lleva al gran universo literario que existe, estimulando su curiosidad e imaginación con una gran variedad de temáticas que ayuden a formar su pensamiento crítico y su capacidad reflexiva. Debemos proporcionales opciones, teniendo en cuenta sus gustos y preferencias en base al momento evolutivo en que se encuentran, sin olvidar que también deberemos haber leído y analizado previamente el libro que recomendemos como primeros receptores del texto literario.

El camino literario lo hacemos nosotros, los profesores, pero debemos hacerlo bien para que a los niños les guste leer, para que tengan gusto literario y quieran seguir leyendo a lo largo del tiempo y de esta forma, la literatura forme parte de su vida; porque lo difícil aun cuando hayamos superado todos los obstáculos que nos hayamos podemos podido encontrar en el proceso de aprendizaje de la lectoescritura es mantener el deseo lector que caracterizaba a los niños cuando descubrieron la lectura.

“Según Zayas, el término "Educación Literaria" viene sustituyendo desde hace algún tiempo el término tradicional de "enseñanza de la literatura". La educación literaria consiste en hacer del alumnado lectores competentes de obras literarias.

Para lograr esta meta principal, es necesario que el alumnado:

- Descubra la lectura como experiencia satisfactoria.

- Dé una respuesta afectiva positiva hacia el texto.

- Reconozca en el texto vivencias propias.

- Se identifique con los personajes.

- Sepa interpretar el sentido del texto.

- Conozca los elementos literarios.

Difícilmente alguien que no experimenta el placer de la lectura desarrolla una competencia literaria satisfactoria.

La educación literaria se vincula directamente con la puesta en marcha de la competencia literaria, lo que implica que el alumno/a consiga y desarrolle una serie de habilidades:

a) Comprensión lectora.

b) Adquisición de hábitos de lectura.

c) Capacidad para el análisis y la interpretación de los textos.

d) Disposición afectiva hacia el disfrute de las obras literarias.

e) Escritura de textos producidos con intención literaria” (Federación de Enseñanza de CC.OO. de Andalucía, 2010)

En los últimos cincuenta años el hecho de que se haya insistido en la lectura comprensiva de textos o en la fluidez lectora, no han hecho más que causar el rechazo de los niños a la lectura al considerarla una obligación, y porque además se trataban de textos contrarios a sus gustos e intereses, en los que no reconocían experiencias propias y en los no se identificaban con ninguno de los personajes.

“Una de las características propias de la Literatura Infantil y Juvenil es la presencia de un adulto que facilite el contacto con los libros y acompañe la lectura cuando sea necesario. Ante tal responsabilidad cabría esperar de los futuros maestros que tuvieran un amplio bagaje literario, un perfil de lectores competentes y una fuerte conciencia del compromiso que tendrán que asumir.

Contamos cada vez con más evidencias sobre la influencia que ejercen los hábitos lectores de los maestros sobre sus prácticas docentes y en el fomento de la lectura en el aula, en relación con el modelamiento de actitudes y hábitos lectores de niños y niñas. Son los estudiantes del Grado de Maestro en Educación con mayor hábito lector quienes más importancia dan a los contenidos formativos relacionados con la promoción de la lectura frente a los de menor hábito, que circunscriben su interés a la formación centrada en la instrucción lectoescritora” (Elche Larrañaga & Yubero Jiménez, 2019)

De este modo, si los docentes queremos conseguir que nuestros alumnos lean para que puedan apoderarse de todos los beneficios que aporta la lectura como son la comprensión, fluidez, memoria, creatividad, juicio crítico, autoconocimiento e interpretación del mundo que le rodea, para que sean lectores competentes a lo largo de toda la vida, en primer lugar tendremos que sentir amor por la lectura y saber transmitir ese entusiasmo a los alumnos, y segundo, tendremos que engancharlos con libros que animen a la lectura y plantear actividades de animación de carácter lúdico, alejadas de todo aire didáctico que les permita un acercamiento afectivo e intelectual a un libro concreto. 

Unas actividades que se llevarán a cabo antes, durante y después de la lectura, sin olvidar la gran importancia de acompañarlos durante la lectura de un libro, compartiendo lo que les está aportando la obra literaria a los compañeros, compartiendo sus lecturas, generando diálogo, no respondiendo a cuestionarios o rellenando fichas. Porque si no lo hacemos así, el muro lo estaremos poniendo los profesores, los mediadores entre la Literatura infantil y Juvenil y los niños, y eso como docentes no podemos permitirlo.

No quería terminar la reflexión sobre lo que ha sido para mí esta asignatura sin agradecer en primer lugar todo lo que me ha aportado desde el día que comenzamos a realizar cada una de las tareas propuestas hasta la que ha sido la penúltima actividad correspondiente al quinto bloque, Creación literaria.

Han sido actividades a las que hemos dedicado tiempo, mentiríamos si no lo reconociéramos, pero siempre se han realizado con la intención de ofrecer lo mejor de nosotros, con el objetivo de aprender, de adquirir todas las competencias necesarias para que el día que por fin podamos dedicarnos a la docencia, poder ofrecer todo lo aprendido, sin olvidar que el aprendizaje debe continuar en el tiempo, que no podemos estancarnos, y más aún en la educación, en constante cambio con la sociedad. Gracias por ofrecernos la oportunidad de mostrar todo aquello que manteníamos en nuestro interior y desconocíamos o teníamos olvidado.  

En segundo lugar, como ya había comentado en líneas anteriores, esta asignatura iba a suponer un reto para mí, sobre todo por la parte de literatura clásica y las “grandes obras literarias” que obligatoriamente tuve que leerme y que desgraciadamente, no les encontré sentido alguno. Sin embargo, el hecho de atreverme a plantear un monográfico de “Platero y yo” ha hecho que, por un lado, vuelva a recordar la biografía de Juan Ramón Jiménez y que, por otro, descubra una obra maravillosa, repleta de sentimientos y ternura, con la que incluso no pude reprimir alguna que otra lágrima.

Una obra dotada de bellas descripciones de lugares, personajes, naturaleza, cuya calidad no hace más que contribuir a imaginar todas las vivencias del autor, además de contar con abundantes figuras retóricas y detalles, que nunca había leído completamente, y que próximamente empezaré a leer algunos capítulos con mi hijo para que pueda disfrutar de su gran belleza poética, acompañado de un burrito pequeño, peludo y suave llamado Platero. Gracias por recordarme que la literatura clásica no tiene porqué ser aburrida, y por enseñarme otras formas de acercarles los grandes clásicos a los niños, en la que, sin duda, el esfuerzo e interés del profesor marcará todo el aprendizaje de nuestros alumnos, para que a ellos no les ocurra lo que a mí y puedan disfrutar de nuestra cultura sin la presión de ejercicios de comprensión ni comentarios de textos.

Por otro lado, otro bloque que me ha parecido interesantísimo ha sido el de creación literaria, no sólo porque nos ha mostrado las infinitas posibilidades que existen para la creación de textos en prosa o en verso, y  porque resultan muy sencillas, como si de un juego se tratara y que ayudan a combatir la desagradable sensación de “folio en blanco” a la que se enfrentan casi todos los alumnos en el momento que le pedimos que hagan una narración, un cuento o una poesía (que no necesariamente tiene que rimar) y que podemos proponerles, sino porque debemos tener en cuenta que, citando los apuntes de Literatura española, literatura infantil y educación literaria “los actos de creación, como tales, son perfectos en sí mismos y no son evaluables ni calificables”.

No podemos calificar las creaciones de nuestros alumnos con unos baremos, sino que debemos comentar con ellos aquellos aspectos tantos formales como de contenido que podrían mejorar, aportándoles ideas, para que luego puedan ponerlas en práctica, pero nunca calificando el acto de creación.

Y finalmente, me gustaría terminar esta reflexión comentando la forma en la que se ha trabajado con la literatura en el aula durante el tiempo que he realizado el Practicum II.

Durante mis prácticas en el curso de 3º de Educación Primaria, lo que sí que me ha quedado claro es que, ante todo, a los niños les gusta leer. Es más, los niños de este grupo estaban deseando leer, ya fuera practicando la lectura silenciosa de su propio libro de lectura que traían desde de casa o leyendo en voz alta el párrafo del texto que tocaba leer en clase durante la hora de comprensión lectora, llegando incluso a llamar la atención a la profesora en el caso de que alguno de ellos no hubiera leído. Sin embargo, lo que no les gustaba era hacer los ejercicios de comprensión lectora que venían después de la lectura del texto, el resumen, o el momento en el que tenían que escribir un cuento o una narración, ya que esto suponía enfrentarse a ese papel en blanco delante del cual a veces no se les ocurría nada, o bien se bloqueaban después de escribir un par de líneas y te preguntaban si eso era suficiente, deseando terminar lo antes posible.

Los niños de 3º tenían un libro de comprensión lectora con el que trabajábamos en clase un día a la semana. Ese día, después de que todos los niños hubieran leído en voz alta uno o dos párrafos del texto a la vez que se les iba corrigiendo la lectura, se procedía a hacer los ejercicios de comprensión lectora entre todos.

A lo largo de estas lecturas, la profesora les pedía que fueran subrayando aquellas palabras que desconocían para explicarlas después; aunque si había una palabra nueva, que posiblemente no hubieran escuchado nunca, la profesora primero preguntaba si algún niño conocía su significado para que él mismo lo explicara al resto de los compañeros, o en caso contrario, lo explicaba ella. Otras veces, se valía del texto para relacionar algunas palabras que aparecían con las reglas de ortografía que estuvieran viendo en ese momento, o con las categorías gramaticales como los adjetivos. Así, en determinados textos en los que aparecían descripciones de personajes que no sólo hacían referencia a aspectos físicos, sino también a su carácter, la profesora les recordaba que esas palabras también eran adjetivos.

Durante la lectura del libro de comprensión lectora los niños pudieron descubrir lo que era una adaptación con el texto “La gallina de los huevos de huevo”. La profesora en primer lugar les preguntó si se habían fijado que al final del texto ponía que era una adaptación del cuento “La gallina de los huevos de oro” y que porqué ponía eso, para luego explicarles su significado y preguntarles si conocían el cuento original, a lo que muchos de ellos respondieron que sí y acabaron contando entre todos, la versión original y estableciendo comparaciones casi sin proponérselo.

También descubrieron una fábula en verso llamada “El burro flautista”, que sirvió para hablarles de la fábula, la poesía, que tenía rima, que tenía palabras que se repetían, que era como una canción, y sobre lo que eran las estrofas y los versos. Además, también me recordó a mi trabajo con los textos folclóricos porque en ella apareció la palabra “acercase”. Los niños sabían perfectamente lo que significaba y lo único que hubo que explicarles fue que era una palabra del castellano antiguo.

Los libros de lectura propuestos por el colegio que formaban parte del Plan lector eran “Un número mágico” y “El hombre de la luna”.

Durante mi período de prácticas, los niños leyeron “El hombre de la luna”. Se trataba de un cuento de tapa dura con unas ilustraciones fantásticas que tenían que haber leído el curso anterior. Sin embargo, al surgir la pandemia, la lectura se hizo en casa y no se trabajó desde el colegio. Como este año desde el colegio se había decido retomar la lectura del libro, los niños tenían que leerlo en casa.

Un día en clase, la profesora les preguntó si lo habían terminado de leer y si les había gustado. Como algunos contestaron que no lo habían terminado y otros que les había aburrido, la profesora decidió que lo leerían ese día entre todos en voz alta.

El resultado de eso fue espectacular, porque a la vez que se iban leyendo páginas, la profesora les iba haciendo preguntas que ponían de manifiesto tanto la comprensión connotativa como denotativa, reflexionando sobre determinadas cuestiones que surgían como la muerte de los padres del protagonista. Se identificaron las partes del cuento, el protagonista, el antagonista y el resto de los personajes, e incluso los niños propusieron finales diferentes y reconocieron que al final sí que les había gustado.

Sin embargo, lo que más nos sorprendió tanto a la profesora como a mí, fue cuando un niño llamado A. leyó la parte de texto que le había tocado, la nana que le cantaba la madre al protagonista, y que, sin pedírselo, le dio musicalidad Fue espectacular, tanto, que las dos nos miramos, incrédulas y súper emocionadas. Fue precioso el efecto que la lectura de la nana causó en A. y más aún a esta profe en prácticas. 

 

Bibliografía

C. Cerrillo, P. (s.f.). gazteaukera.euskadi.eus. Obtenido de https://www.gazteaukera.euskadi.eus/contenidos/noticia/dokumentuak_apirila/es_def/adjuntos/importancia_de_la_literatura_en_la_educaci%C3%B3n_literaria.pdf

Elche Larrañaga, M., & Yubero Jiménez, S. (2019). La compleja relación de los docentes con la lectura: El comportamiento lector del profesorado de educación infantil y primaria en formación . Revista de pedagogía .

Federación de Enseñanza de CC.OO. de Andalucía. (Marzo de 2010). La educación literaria en el entorno escolar. Temas para la educación(7).

Teoría de la asignatura Literatura española, literatura infantil y educación literaria (2020). La Salle. Madrid.


jueves, 17 de diciembre de 2020

Creación literaria

 

CREACIÓN EN PROSA

Entre las diferentes estrategias que hemos visto a lo largo del último bloque de la asignatura Literatura española, literatura infantil y educación literaria, hemos utilizado para la creación del texto en prosa la denominada “Hipótesis absurda”. Esta consiste como el mismo nombre indica, en crear una historia a través de hipótesis absurdas. En nuestro cuento, partimos de la hipótesis de que un niño llamado Pedro viaja a través del tiempo a raíz de un tornado que tiene lugar en su propia habitación.


El texto en prosa creado estaría destinado a niños de 8-9 años, esto es para niños de 3º de Educación Primaria porque unos de los temas favoritos de los niños a estas edades son los relacionados con el ambiente familiar como es el hogar y la escuela y las narraciones sencillas.

El cuento posee una estructura lineal (planteamiento, nudo y desenlace) que es la más adecuada para los niños más pequeños por ser la más sencilla, no cuenta con excesivas descripciones, ni con un vocabulario u oraciones complicadas. Además, el hecho de que el cuento esté narrado en primera persona y que el protagonista tenga la misma edad que nuestros lectores, permitiría por un lado hacer más cercano al personaje y por otro, identificarse con él.
 

“El sueño de Pedro”
 
Mi nombre es Pedro y tengo 8 años. Tengo los ojos grandes, marrones, pelo moreno y corto, pero con flequillo, que a veces está peinado hacia el lado y otras, cuando mi mamá no me ve, me lo peino hacia arriba.


No sé si a vosotros también os pasa, pero mi madre siempre me peina hacia al lado antes de salir de casa y me dice que así estoy guapísimo. La verdad es que no entiendo cómo puede decir eso, porque a mí lo que realmente me gusta es peinarme el flequillo hacia arriba. Ahora he descubierto un truco y estoy muy contento. 

Como es invierno y hace mucho, mucho frío, me pongo un gorro de lana antes de salir de casa y así, cuando llegamos a algún sitio en el que me tengo que quitar el gorro, mi flequillo ya está hacia arriba; y claro, mi madre como ya no puede hacer nada porque no hay forma de ponerlo otra vez de lado, me lo deja así.


Mi tía Laura, que es la hermana de mi madre, cada vez que me ve, me toca el flequillo y me dice:  

- “Pedro, eres un chico con mucha personalidad, no cambies nunca”.

Y eso mismo me dice mi abuela Carmen cuando vamos a visitarla todos lo fines de semana. Lo que más nos gusta hacer a mi abuela y a mí es asomarnos a la terraza y mirar durante mucho tiempo las nubes mientras nos tomamos el café y los demás hablan de sus cosas. Bueno, mejor dicho, mi abuela es la que toma café y yo tomo chocolate caliente.

Entonces, es cuando entre los dos, empezamos a imaginar que las nubes son objetos, animales, lugares o incluso personajes de dibujos animados. Después, comenzamos a inventarnos historias, a veces un poco locas, y nos reímos mucho, muchísimo. Me encanta estar con mi abuela porque es la mejor abuela del mundo.

¿Sabéis qué? El otro día en clase descubrí un mamut. Era enorme, pero sólo veía su cabeza y sus colmillos torcidos.  Yo estoy sentado al lado de la ventana, pero muy cerca de mi profesora Marina y a veces, cuando tengo que inventarme alguna historia, miro las nubes. A mis amigos Beltrán y Lucas, que están sentados a mi lado, nunca se les ocurre nada.

-Pero ¿y qué cuento me invento en el que aparezca algo de la Prehistoria? -pregunta Beltrán
-A mí sólo me gustan las historias de astronautas-protesta Lucas.
-Es muy fácil, mirad las nubes. Yo siempre las miro y veo un montón de cosas.
-Pues yo no veo nada-dice Beltrán.

Mi profesora Marina siempre me felicita por mis historias, y por intentar ayudar a mis compañeros enseñándoles algunos de mis trucos y, además, ella siempre me dice también lo de la “personalidad”.

Yo no entiendo muy bien lo que significa esa palabra, pero me gusta cómo suena, “PER-SO-NA-LI-DAD”; además, empieza por “P” como mi nombre, “Pedro”. Así que cuando me tengo que describir en clase siempre utilizo esta palabra y acabo escribiendo: “Me llamo Pedro y tengo 8 años. Tengo los ojos marrones y grandes. Soy moreno, con pelo corto y flequillo y con personalidad”.

Niños y niñas de todas las partes del mundo, me ha ocurrido algo increíble, y por esta razón, lo quiero compartir con todos vosotros. Para ello, como dice mi profe Marina, pensaré muy bien todo lo que quiero decir, y empezaré por el principio: 

Como os he contado antes, todos los fines de semana voy a ver a mis abuelos y almorzamos con ellos en su casa; así que, lo primero que hice cuando me desperté, fue mirar por la ventana y observar qué forma tenían las nubes para más tarde contárselo a mi abuela. Sin embargo, ese día, el cielo estaba muy oscuro, había nubes, pero no podía ver ninguna forma en ellas, ni animales, ni el mamut, ni un coche, aunque fuera pequeño, nada. 

Pero de repente, oí un ruido muy fuerte, como si fuera un trueno y empezó a hacer mucho viento, sentí mucho, mucho frío, y mucho, mucho miedo. Entonces miré a mi alrededor, derecha, izquierda, arriba y abajo, y comencé a girar.  Estaba volando, subiendo hasta el cielo a través de las nubes y cerré los ojos. Entonces, paré de girar y toqué el suelo con mis pies.  

Pensé que ya estaba de nuevo en mi habitación y abrí los ojos. Pero no era mi habitación, estaba oscuro, en el suelo había tierra, y comencé a andar. Entonces descubrí que en las paredes había dibujos de animales, bisontes, ciervos, de personas con lanzas, pero no como los que dibujamos ahora los niños, utilizando muchos colores y todo eso, sino que esas pinturas sólo tenían el color rojo, negro, amarillo y naranja. Todo eso me resultaba familiar, lo había visto antes, pero ¿dónde?.

Seguí caminando, y enfrente de mí aparecieron tres personas, una mujer, un hombre y una niña mirándome, inclinando la cabeza de un lado hacia otro y les pregunté:

- ¿Dónde estoy? ¿Qué pinto yo aquí? ¿Y qué pintáis vosotros?

Ellos no me contestaron, pero lo que sí hicieron fue abrir sus ojos como platos, así que imaginé que debían hablar inglés. Pero yo, aunque estudio inglés en el colegio, he de reconocer que no sabía hacerles esas preguntas. Así que continuaron mirándome, y yo a ellos. No sabía qué hacer.

Después, pensé que iban disfrazados. Llevaban una especie de chaleco con mucho pelo como el que tiene mi madre y que se pone cuando hace mucho frío, no llevaban zapatos y no iban peinados, ni con flequillo hacia un lado ni hacia arriba; además, el hombre llevaba en la mano como una especie de pincel, como los que utilizamos en plástica, y entonces, descubrí donde había visto eso antes. ¡En la clase de la seño Marina! No podía ser, este lugar era oscuro, en las paredes había pinturas de animales, lanzas, un pincel hecho con pelo de animal, personas con ropa realizada con pieles… ¡Estaba en una cueva! Pero no en una cueva cualquiera, estaba en una cueva de la Prehistoria. ¡Había viajado a la Prehistoria!

Y de repente…volvió a ocurrir. Oí un ruido muy fuerte y empezó a hacer mucho viento, y sentí mucho, mucho frío, y mucho, mucho miedo. Comencé a girar, dando vueltas y más vueltas, hasta que toqué de nuevo el suelo con mis pies y… entonces, vi a mi mamá:

-Pedro, despierta, es hora de desayunar. Nos vamos a ver a la abuela, y, ¿sabes qué? cerca de su casa hay una exposición de la Prehistoria, lo que estáis viendo ahora en el cole, así que iremos esta tarde a verla con ella. Conociéndoos, os va a encantar.

No sé qué cara puse en ese momento, pero debió ser muy rara porque mi madre me preguntó si estaba bien.

-Estoy perfectamente mamá, es que he tenido un sueño muy raro. He soñado que estaba en una cueva de la Prehistoria. ¿Y sabes una cosa? No se peinaban o, mejor dicho, se peinaban como querían.

-Ay Pedro, tú y tu imaginación…-dijo mamá.

- ¿Imaginación? No, mamá eso es personalidad. Ellos también tenían personalidad como yo-le dije.

Y entonces mamá se rio y me dijo:

-Bueno, bueno, personalidad, lo que tú digas, pero ahora toca desayunar y después a vestirse y peinarse como dice mamá, no como los de la Prehistoria.

Todo había sido un sueño, por suerte. Pero un sueño increíble, tan increíble, que eso mismo que soñé o algo muy, pero que muy parecido, lo vi en la exposición a la que llevó mi mamá. Aunque eso sí, sin ruido, viento y sin personajes prehistóricos observándome sin decir nada y yo, peinado con mi flequillo hacia el lado, pero con el gorro de lana puesto, como digo siempre, con per-so-na-li-dad.


CREACIÓN EN VERSO

Para la creación del texto poético he utilizado la estrategia Limerick.  Me ha sorprendido como siguiendo un sencillo esquema basado en las respuestas a cinco preguntas, podemos crear un poema de una forma fácil, a la vez que divertida en todos los cursos de primaria.


La edad a la que destinaría este texto poético sería para niños de 6-7 años, es decir,  para niños de 1º de Educación Primaria porque unos de sus temas favoritos son los relacionados con los animales, tanto domésticos como salvajes que hablan (aunque en este caso nuestra ranita Mariana no habla, sí que se le atribuye un cierto grado de personificación cuando decimos que le duele la garganta) y porque se trata de una composición que parece más un juego poético porque es muy cortita, sólo de 5 versos, de los cuales los 4 primeros versos riman dos a dos, y el último es igual al primero; así que resulta muy fácil de aprender y recitar y resulta perfecto para familiarizarse con este tipo de textos.  

La ranita cantante

La ranita Mariana

canta, canta, en su charca.

Tanto, tanto, cantó

que la garganta le dolió

a la ranita Mariana. 


CREACIÓN DRAMÁTICA

El texto dramático creado estaría destinado a niños de 9-10 años, esto es para niños de 4º de Educación Primaria porque unos de los temas favoritos son los relacionados con los cuentos fantásticos y de aventuras. De este modo, en esta creación dramática podemos apreciar lo real e imaginario de la fantasía como es la celebración de la Navidad y la existencia de un planeta llamado Curiosín con el viaje, misterio y riesgo de la aventura que vive Lux y su familia al visitar la Tierra.


“La primera Navidad”

Escena 1

Aparece en escena Lux. Está mirando por la ventana de su habitación, pensativa. Su madre entra en la habitación.

MADRE: ¿Qué haces Lux?

LUX: (Mirando por la ventana hacia abajo) Mamá, ¿alguna vez te has preguntado que son esas luces de colores que iluminan el planeta Tierra?

MADRE: Claro que sí, Lux.

LUX: Mamá, yo creo que son estrellas, pero de colores. A mí también me gustaría tener esas estrellas de colores en nuestro cielo, y más a estas horas.

MADRE: Lux, no son estrellas. Son luces que los habitantes de la Tierra ponen en Navidad.

LUX: Navi… ¿qué?

MADRE: (Haciendo el gesto de pedir silencio) ¡Sssh! Escucha, ¿lo oyes?

LUX: (Sorprendida) ¡Sí! ¡Es música!

MADRE: ¡Exacto! Pero no es una música cualquiera, son villancicos.

LUX: ¿Villancicos? Mamá, no entiendo nada. ¿De qué me estás hablando?

MADRE: Lux, vamos a mirar por el telescopio, te lo enseñaré.

Escena 2

Lux y su madre se dirigen a la habitación en la que hay un telescopio enfrente de una gran ventana. La madre de Lux lo ajusta a su altura.

MADRE: Ahora sí, ya puedes mirar Lux.

LUX: ¡Mamá, son los niños de la Tierra! ¡Y están en el colegio! Pero… ¿por qué están tan contentos? Nosotros no nos lo pasamos tan bien con la señora Palpatín. ¿Y por qué están colocando bolas en un árbol? ¿Y por qué están cantando?

MADRE: Están celebrando la Navidad, Lux.

LUX: (Lux mira con cara de asombro a su madre) Mamá, pero ¿qué es la Navidad?

MADRE: La Navidad es una fiesta muy importante para los habitantes de la Tierra. En esta fiesta no sólo adornan sus casas con luces y con árboles con bolas y reciben regalos, sino que se reúnen con la familia y con los amigos para demostrar todo el amor que sienten.

LUX: (Entusiasmada) Y entonces… ¿todos los de la familia están juntos? ¿y los amigos? ¿y todos están tan contentos? ¡Yo también quiero celebrar la Navidad mamá! ¡Tengo que contárselo a papá! Tengo que hacer algo, tengo que hacer algo…

Lux sale de la habitación muy nerviosa y se dirige al despacho de su padre.

Escena 3

LUX: ¡Papá, papá! ¡Yo quiero celebrar la Navidad! ¡Yo quiero celebrar la Navidad!

PADRE:  Espera Lux, tranquila, ¿qué ocurre?

LUX: (Casi sin aliento) Ya sé lo que son esas luces que iluminan la Tierra. ¡Son las luces de la Navidad! Me lo ha dicho mamá. ¿Y sabes qué? En esta fiesta los terrícolas cantan, bailan, decoran sus casas, pero sobre todo…son muy felices porque están con sus familias y amigos.

PADRE: Muy bien Lux, ¿y qué puedo hacer yo?

LUX: Tú eres el rey de Curiosín y todos los habitantes de este planeta incluida yo, somos muy curiosos; tanto, que por eso conocemos tantas cosas de otros planetas. Por eso, ¿por qué no celebramos la Navidad en nuestro planeta y así la conocen todos? Porfa papá, porfa…

PADRE: No es tan sencillo Lux, todos los habitantes tienen que estar de acuerdo. No sólo podemos estarlo nosotros dos.

LUX: ¿Y mamá? Mamá también está de acuerdo. Ella también quiere celebrar la Navidad. Y por cierto… ¿cómo sabe mamás tantas cosas de esta fiesta?

La madre de Lux entra en el despacho.  

MADRE: Porque viajé a la Tierra siendo muy pequeña, como tú. Fuimos a visitarla porque los abuelos habían visto muchas fotos y programas sobre este planeta, así que decidieron ir de vacaciones a la Tierra.

LUX: ¿Te gustó mamá?

MADRE: Claro que me gustó. Conocimos la Tierra en Navidad. Había luces en todas partes, en las calles, en los edificios, en las casas, y se oían villancicos. Los terrícolas se ponían gorros rojos, cantaban, bailaban, reían y se abrazaban y…¡hasta comimos turrón!

PADRE: (Tocándose la barba) Está bien, tengo una idea. Vamos a viajar a la Tierra. Haremos fotos, grabaremos un vídeo y traeremos algunos de los alimentos que toman los terrícolas en estas fiestas.  Se lo enseñaremos a los habitantes de Curiosín y, si les gusta lo que ven, celebraremos nuestra Navidad curiosina, aunque no os prometo nada.

LUX: (Se acerca a su padre y le da un abrazo). Gracias, papá.

Escena 4

Lux y sus padres llegan a la Tierra. Concretamente, al Parque del Retiro, Madrid.

LUX: (Nerviosa) ¿Cuánto falta? ¿Cuánto falta?

MADRE: Ya hemos llegado Lux. Estamos en Madrid.

LUX: (Bostezando) Menos mal, se me ha hecho eterno.  

PADRE: Venga, vamos, tenemos muchas cosas que ver y que probar y tenemos muy poco tiempo.  

Escena 5

Se oyen villancicos y el ruido del tráfico en la ciudad. Lux y sus padres se dirigen a su nave.

MADRE: ¿Lo has pasado bien Lux?

LUX:  Muy bien mamá.  No sé cuántas fotos habré podido hacer ni cuanto turrón habré probado. ¡Qué rico!

PADRE: Subid a la nave. Volvemos a casa chicas.

Escena 6

En el palacio real, Padre (rey), Madre (reina) y Lux, presentan a los habitantes de Curiosín las fotos y vídeos sobre la Tierra; además les dan a probar algunos de los alimentos que comen los terrícolas en Navidad.

PADRE: (Señalando) Y esto que estáis probando ahora es pavo asado.  

MADRE: (Señalando) Eso es jamón ibérico, y lo que come el Sr. Gastrox es queso manchego.

LUX: (Señalando) Y eso de ahí es ¡turrón!

PADRE: Habitantes de Curiosín, ahora que ya conocéis como celebran la Navidad los terrícolas, ¿queréis que la Navidad llegue también a Curiosín?

HABITANTES DE CURIOSÍN: (A gritos y aplaudiendo) ¡¡¡¡¡¡Sí!!!!!

PADRE: Entonces queridos habitantes de Curiosín, ¡Feliz Navidad curiosina!

Escena 7

Se ven a los habitantes de Curiosín con cintas y bolas de Navidad adornando el escenario. Suenan risas y villancicos. Cae el telón.

 

 

 

 

 

 

 

 

 





jueves, 3 de diciembre de 2020

Jon y la máquina del miedo

 

El libro que he escogido para esta tarea es “Jon y la máquina del miedo”.  

Entre las diferentes opciones que había barajado, y que formaban parte de algunos de los libros que mi hijo mayor había leído en 5º de Primaria, al final me decanté por este. La razón principal es que con esta obra podemos abordar el miedo que puede sentir un alumno ante cualquier situación y no sepa cómo superarlo. Desde el miedo a los insectos, a la oscuridad, a no aprobar, o a hacer el ridículo, hasta el miedo que un niño de 10 años puede sentir a los niños mayores que él, o al “abusón”, que se aprovecha de los niños más débiles como le ocurre a nuestro protagonista con un niño de su clase llamado Castro.  Por otro lado, en la obra aparecen continuamente motes que tienen algunos de los personajes y que hacen referencia a alguna de sus características físicas, así que no podemos perder la oportunidad de hacerlos reflexionar sobre cómo se puede sentir esa persona.

Los sentimientos y las emociones son parte fundamental del proceso educativo; por eso es muy importante que como profesores podamos educar a nuestros alumnos fomentando una actitud positiva de la vida, aprendiendo a identificar sus propias emociones y las de los demás.

Jon es un niño de 10 años que le tiene miedo a todo, desde los insectos, los exámenes tipo test, la oscuridad…hasta hablar con las chicas. Pero lo que más miedo da a Jon es tener miedo, porque esa sensación puede aparecer en cualquier momento. Sin embargo, el hecho de decidir escaparse una noche junto con su amigo Ignacio a la feria del barrio, perderse y toparse con la atracción “La máquina del miedo”, lo cambiará todo.

 El curso al que destinaría este libro sería para 5º de Primaria, es decir, para niños de 10-11 años.

Según Piaget (SANTROCK, 2006) “el desarrollo cognoscitivo del niño ocurre en una secuencia de cuatro etapas. Cada una de ellas está relacionada con la edad y consiste en formas distintivas de pensamiento. Las distintas formas de pensamiento separan capa etapa y determinan cuál es más avanzada que las demás”. 

Atendiendo a esto, un niño de 5º de Primaria se encontraría en la etapa que Piaget denominó etapa de operaciones concretas, que se extiende desde alrededor de los 7 años hasta los 11. “En esta etapa el niño piensa de manera operacional y el razonamiento lógico reemplaza al pensamiento intuitivo, pero sólo en situaciones concretas. Ya se presentan las habilidades de clasificación, pero los problemas abstractos son difíciles” (SANTROCK, 2006).

Citando a (Torremocha, 2007) “es la etapa de pleno interés por el mundo exterior. Es el momento de la primera literatura fantástica, pero también es momento para las historias realistas, al tiempo que ya despunta su interés por las aventuras. Los motivos preferidos van a ser los cuentos fantásticos, las vidas de animales (domésticos y salvajes), las ficciones legendarias e históricas, las biografías y la historia de hechos destacados; las exploraciones a otros países; los juegos, los deportes, el humor. Formalmente se requiere proporción entre el diálogo y la acción; las descripciones deben ser rápidas, el argumento claro y los problemas que se planteen en los textos deben tener la solución en ellos mismos”. 

Por otro lado, teniendo en cuenta “Las características de los cuentos según la edad y etapa del desarrollo lector (Centro de Orientación de Lectura. MEC. Años 90)”, los niños en esta etapa de las operaciones concretas que comprende entre los 9 y 11 años de edad reconocen el humor en el lenguaje, tienen un sentido del humor particular y extraño, por lo que les puede resultar graciosas algunas de las situaciones que vive nuestro protagonista, como por ejemplo cuando visita al psicólogo y piensa que un psicólogo no puede llamarse Eusebio y que tiene una nariz tan grande que si fuera suya no pararía de hurgarse. Reconocen la relación entre hechos y sentimientos, pudiendo comprender que los padres de Jon lo castigaran por “tiempo indefinido” cuando se escapa de casa para ir a la feria de noche sin el permiso de sus padres. Afirman su independencia, adquieren un gusto por la aventura y el suspense y se preocupan por sí mismos, y es que como les ocurre a nuestro protagonista, Jon no quería tener miedo porque así no podía sentirse seguro, independiente, no podía hacer cosas que hacían todos los niños a la edad de 10 años, y esto le preocupaba, le asustaba sentirse así, tener miedo a todo, y por esa razón decide que tiene que hacer algo para solucionar lo que le ocurre, dejar de tener miedo.

Entre las características de la narrativa que mejor asimilan los niños a la edad comprendida entre los 9-11 años son las que cuentan con humor, de narrativa lineal, de trama simple y ligada a las aventuras o suspense. En este libro nos encontramos con situaciones llenas de humor, con una estructura interna (planteamiento, nudo y desenlace) en la que los acontecimientos se presenten de forma cronológica y lineal que permiten a los niños establecer relaciones de causa-efecto entre las acciones, además de contar con las aventuras y suspense que vive Jon desde el momento en que decide escaparse junto a su amigo Ignacio a la feria.

Según Francisco Cubells en “La evolución de los intereses del niño en relación con la literatura” les motiva los libros de proyección e identificación con sus héroes, la exageración y absurdo, las expresiones jocosas y el uso de frases ni demasiado largas ni complicadas. En “Jon y la máquina del miedo”, los niños de 5º de Primaria además de encontrarse ante situaciones exageradas y llenas de humor, con un uso del vocabulario y de estructuras morfosintácticas sencillas, pueden sentirse identificados con el protagonista, porque al igual que Jon, tienen 10 años y en alguna ocasión han podido sentir miedo ante un problema, o a algo, pero lo importante es expresarlo para poder superarlo.   

Citando nuevamente a (SANTROCK, 2006), “Durante la niñez intermedia y tardía (6-11 años), los niños pasan cada vez más tiempo con sus iguales, con los que desean compartir sus preocupaciones, intereses, informaciones y secretos.

La amistad es tan importante para los niños porque:

  • Proporciona a los niños un compañero cercano y de juegos.
  • Ofrece información interesante, emoción y diversión.
  • Proporciona tiempo, medios y ayuda.
  • Ofrece la esperanza de contar con ayuda, motivación y críticas constructivas, que ayudan al niño a mantener una imagen personal de eficacia, atractivo y validez.
  • Proporciona al niño información acerca de su posición frente a otros y acerca de si sus actuaciones están bien encaminadas.
  • Brinda la oportunidad de una relación cercana basada en el cariño y la confianza hacia otro individuo.

Estudios recientes sobre las relaciones y la amistad entre compañeros llegaron a la conclusión de que los amigos suponen intermediarios cognitivos y emocionales desde la infancia y durante toda la vida, llegando a fomentar la autoestima y la sensación de bienestar; de forma que los niños que carecían de amigos presentaban más dificultades emocionales que los niños que sí tenían uno o más amigos”.

“Dependiendo de la etapa de desarrollo en la que se encuentre un niño, la socialización adquiere mucha importancia, así como la manera en que se forman y se mantienen las amistades.

De este modo, los niños entre los 9-12 años evalúan las acciones ajenas. Por primera vez hace su aparición la idea de confianza. Los amigos en esta etapa son aquellos que se ayudan entre sí y a los cuales les cuentan sus cosas. A partir de los 8 años, entienden la amistad como los adultos; comprenden qué significa compartir y desde los dos lados, el propio y el ajeno, alguien con quien charlar y a quien escuchar, alguien con quien contar para los momentos buenos y para los malos, para compartir penas y alegrías”.  (Federación de Enseñanza de CC.OO. de Andalucía, 2012)

En el caso de nuestro protagonista, no tiene muchos amigos, podríamos decir que sólo tiene uno, Ignacio, del que opina que es muy valiente porque siempre está haciendo cosas, hasta incluso pelearse él solo con todos los niños de sexto. Sin embargo, Ignacio sabe perfectamente que Jon no se atreve a hacer un montón de cosas porque todo le da miedo, por eso siempre le está retando con la pregunta: “A que no te atreves?”. Luego está Claudia, una niña que además de ser vecina suya, está en su clase. Sin embargo, cuando Jon la ve y ella inicia una conversación, le resulta imposible articular palabra porque le da miedo hablar con las chicas porque hacen muchas preguntas y se pone nervioso y porque, además, le gusta.

Así, un niño de 5º de Primaria, al igual que Jon, es capaz de evaluar las acciones ajenas, tanto las positivas como las negativas, y sabe perfectamente que un niño como Castro no puede tener amigos porque es un abusón, y porque la amistad se basa en el respeto y la confianza. 

"Jon y la máquina del miedo" ha sido escrito por Roberto Santiago (Madrid, 1968). Escritor y guionista español, Roberto Santiago es conocido por sus libros dedicados, sobre todo, a un público infantil y juvenil. 

Santiago ha trabajado en medios como TVE y comenzó su carrera como escritor al quedar finalista del Premio Barco de Vapor con El ladrón de mentiras y ganar el Edebé con Jon y la máquina del miedo. El autor también ha desarrollado una carrera dentro del mundo del cine, dirigiendo películas como Hombres felices, El penalti más largo del mundo o Al final del camino.



Ha publicado varias novelas y libros, entre los que destaca la colección Los Futbolísimos, un fenómeno editorial que se ha convertido en una de las colecciones de literatura infantil más vendidas en nuestro país en los últimos años y que ha sido traducida a varios idiomas. 


En teatro, ha escrito las adaptaciones de Ocho apellidos vascos y El otro lado de la cama por el que obtuvo el Premio Telón al Autor Revelación. También son suyos los textos originales Share 38 —Premio Enrique Llovet—, Desnudas —accésit Premio Sgae—, La felicidad de las mujeres, Topos, El lunar de Lady Chatterley, Adolescer 2055 o Los Futbolísimos, el musical.

FICHA BIBLIOGRÁFICA 


  • TÍTULO: Jon y la máquina del miedo
  • AUTOR: Roberto Santiago
  • ILUSTRADOR: Valentín Gubianas
  • EDITORIAL: Edebé  
  • 14ª edición, 2011
  • FECHA 1ª EDICIÓN: 1999
  • Número de páginas: 136 


“Jon y la máquina del miedo” es un libro de tapa blanda, manejable, con un tamaño y peso apropiados, favoreciendo su transportabilidad. Cuenta con 136 páginas distribuidas en 19 capítulos, con una ilustración en blanco y negro cada dos capítulos que, aunque no sea necesaria para niños más mayores como les ocurre a los de 5º de Primaria, acompañan a lo largo de toda la lectura del libro ofreciendo un descanso en el proceso lector.

En lo que respecta a la portada, aunque no sea muy llamativa en cuanto a los colores utilizados, nos muestran a un niño asustado escondido detrás de una cortina, pudiendo despertar en los niños la curiosidad por averiguar qué le ocurre a Jon. 

PLANTEAMIENTO DE LAS ACTIVIDADES 

El libro “Jon y la máquina del miedo” va a ser la obra que los niños leerán durante el primer trimestre y con el cual trabajaremos durante 10 sesiones. Cada una de las sesiones corresponderá a 1 hora semanal de la asignatura de Lengua Castellana y Literatura desde el 5 de octubre hasta el 14 de diciembre.

 Actividades antes de la lectura

 1ª sesión

-Antes de empezar con la lectura individual y silenciosa de “Jon y la máquina del miedo” y que se prolongará a lo largo de las próximas 7 semanas, la profesora presentará la portada del libro ocultando el título.

-La profesora pedirá a los niños que digan con una palabra lo que les sugiera la imagen. Entre todos, tendrán que hacer predicciones sobre el contenido y título del libro.

 -Después, la profesora comentará a los niños quién es el autor del libro, y les preguntará si lo conocen o si han leído algún libro suyo con la intención de acercarles al autor y de citar otras obras que seguramente conozcan, las que pertenecen a la conocidísima colección “Los Futbolísimos”.

-A continuación, la profesora desvelará el título de la obra: “Jon y la máquina del miedo” y pedirá a los niños que ahora que ya conocen el título y que han visto la portada en la que aparece un niño que parece estar muy asustado, tendrán que imaginarse la historia y escribirla en el cuaderno de lengua ocupando una cara de la hoja. En la siguiente sesión la compartirán con el resto de los compañeros.

 2º sesión:

-La clase comienza recordando lo que habían visto en la sesión anterior y con la lectura de cada uno de los niños de la historia que han inventado.

-Posteriormente, la profesora les hará un pequeño resumen de la historia y los niños descubrirán cuál de ellos se ha acercado más a la historia “verdadera”.  

-Finalmente la profesora pedirá a los alumnos que para la siguiente sesión lean los capítulos 1, 2 y 3 ya que van a trabajar sobre ellos.

 Actividades durante la lectura

La dinámica que vamos a seguir en el transcurso de las sesiones en las que llevaremos a cabo una serie de actividades durante la lectura, es por un lado comenzar cada una de las sesiones con una puesta en común de forma oral de los capítulos propuestos en la sesión anterior (comprensión denotativa), y  por otro, plantear preguntas que nos permitan profundizar en aspectos concretos que pongan de manifiesto lo que han leído,  como la identificación con los personajes y sus actitudes, juicios de los acontecimientos, etc. (comprensión connotativa).

Los niños participarán levantando la mano y el resto de los compañeros tendrán que estar muy atentos, ya que podrán corregir o aportar más ideas en caso de que hubiera algún error o faltara alguna información. De esta forma, podrá participar el mayor número de niños de la clase y, además, a través del diálogo, la profesora obtendrá información sobre la comprensión lectora de los alumnos.


 3ª sesión: Capítulos 1, 2, 3

-La sesión comenzará con una puesta en común de los capítulos que habían leído.

-La profesora preguntará a los niños si alguna vez se han sentido como Jon o si han tenido miedo a algo, si hacen algo cuando se sienten así y por qué.

-Luego, en grupos de 4-5 alumnos les entregará un folio y pedirá que coloquen sus bolígrafos en el centro de la mesa porque aún no se puede escribir, sólo comentar entre los compañeros del equipo aquellas cosas que les dan miedo. Posteriormente, cada alumno cogerá su lápiz y siguiendo el sentido de las agujas del reloj, escribirá aquello que le asusta en el folio. En este momento no se puede hablar, sólo escribir. Una vez que todos los miembros del equipo hayan terminado, anotaremos en la pizarra lo que vayan contando los niños para que, entre todos, podamos intentar encontrar solución a aquellas cosas que se hayan repetido más veces.

 -Posteriormente, la profesora hará las siguientes preguntas: 

  • ¿Vosotros pensáis que Ignacio era valiente? ¿Por qué?
  • ¿Alguien os ha preguntado alguna vez si os atrevíais a hacer algo? ¿Os pareció buena idea lo que ibais a hacer?
  • ¿Qué creéis que sucederá a continuación del capítulo 3? 

-Finalmente les comentará que si quieren saber si han acertado o no, deberán leer los capítulos 4, 5 y 6 ya que van a trabajar sobre ellos en la siguiente sesión.


 4º sesión: Capítulos 4, 5 y 6

-La sesión comenzará con una puesta en común de los capítulos que habían leído y la profesora realizará las siguientes preguntas: 

  • ¿Alguna vez os ha ocurrido que os habéis encontrado con alguien a la que no sois capaces de preguntarle nada? ¿Por qué pensáis que os ocurre eso?
  • En el capítulo 5 Jon tienen la sensación de que ante una pregunta que le hace Claudia y a la que no sabe qué responder, todo el mundo lo mira, ¿habéis sentido esa sensación en algún momento?
  • El mayor deseo de Jon es no tener miedo, cuál es vuestro deseo?
  • ¿Por qué razón no quería Jon que se quedara a dormir Ignacio en su casa?
  • ¿Alguna vez os ha costado decir “no” a alguien? ¿Por qué?
  • ¿Qué habríais hecho vosotros en la situación de Jon?
  • ¿Qué creéis que sucederá ahora? Para contestar esta pregunta la profesora dará varias opciones:

-Ignacio empieza a sentirse mal y decide marcharse a su casa.

-Se quedan dormidos y no van a la fiesta del barrio.

-Se escapan y van a la fiesta del barrio.

-Jon convence a Ignacio para no escaparse.


-Los niños votarán la opción que crean que sea la real, aunque para averiguarlo tendrán que seguir leyendo los capítulos 7, 8 y 9 para la siguiente sesión. 


5ª sesión: Capítulos 7, 8 y 9

-En la sesión anterior se plantearon varias opciones entre las cuales los niños debían votar por aquella que consideraron más acertada. Ahora que ya conocen exactamente lo que sucedió, los niños harán una puesta en común de lo que han leído y la profesora realizará las siguientes preguntas: 

  • Como habéis leído, Jon e Ignacio se escapan, ¿Qué habríais hecho vosotros?
  • ¿Habéis ido a alguna feria? ¿Cuál es la atracción que más os gustó?
  • ¿Alguna vez os habéis perdido? ¿A quién pedisteis ayuda? ¿Por qué?
  • ¿Le habríais preguntado al hombre de la máquina del miedo donde estaban los coches de choque o le habríais preguntado otra cosa?  ¿Qué le habríais preguntado?
  • ¿Vosotros habríais pagado por un tique de la máquina del miedo?  ¿Por qué?
  • Al final del capítulo 9, Jon cree que se había desmayado, ¿Qué sucederá ahora?

-Finalmente la profesora pedirá a los niños que para la próxima sesión lean los capítulos 10, 11 y 12. 


6ª sesión: Capítulos 10, 11 y 12

 -La sesión comenzará con una puesta en común de los capítulos que habían leído y la profesora realiza las siguientes preguntas:

  • ¿Qué le ocurre a Jon cuando coge la máquina del miedo? ¿Por qué creéis que le ocurrió eso?
  • ¿Alguna vez habéis estado hospitalizados?
  • ¿Pensáis que el padre de Jon hizo bien en no continuar haciéndole preguntas para no agobiarlo? ¿Qué habríais hecho vosotros?
  • ¿Os ha parecido apropiado que los padres de Ignacio lo castigaran? ¿Por qué?  
  • ¿De qué forma habríais comprobado vosotros si la máquina del miedo funcionaba?
  • Eusebio, el psicólogo, le dice a Jon que el miedo era como sentirse solo, ¿Qué opináis vosotros? 

-Como cada final de sesión la profesora animará a los niños a realizar hipótesis sobre la continuación de la historia dando rienda suelta a su imaginación y pedirá que para la siguiente sesión se lean los capítulos 13, 14 y 15.


 7ª sesión: Capítulos 13, 14 y 15

 -La sesión comenzará con una puesta en común de los capítulos que habían leído y la profesora realizará las siguientes preguntas: 

  • Jon se llama así porque ese era el nombre de su abuelo, ¿alguno de vosotros se llama como algún familiar? ¿De qué familiar se trata?
  • ¿Os parece bien el castigo que le pone el profesor a Jon por no haber estudiado? ¿Por qué?
  •  Los padres de Jon lo castigan por “tiempo indefinido”, ¿os parece bien? ¿De qué dependerá que un castigo dure más o menos?  
  • Castro propone a García Vinuesa y a Jon formar parte de su pandilla, ¿os parece que se lo pide de forma correcta? ¿Por qué?
  • ¿Por qué creéis que Castro quiere formar una pandilla con ellos?
  • Castro les dice a García Vinuesa y a Jon que para formar parte de su pandilla tienen que hacer todo lo que él diga ¿Os parece bien?

Esta última pregunta nos servirá para organizar un debate y reflexionar sobre la importancia de no dejarnos llevar por todo lo que hagan o digan nuestros compañeros, y más aún cuando sabemos que algo de lo que hacen o dicen está mal. 

-Como cada final de sesión la profesora animará a los niños a realizar hipótesis sobre la continuación de la historia dando rienda suelta a su imaginación y pedirá que para la siguiente sesión se lean los capítulos 16, 17 y 18


 8ª sesión: Capítulos 16, 17 y 18

-La sesión comenzará con una puesta en común de los capítulos que habían leído y la profesora realizará las siguientes preguntas: 

  • En el capítulo 16 descubrimos que Jon y García Vinuesa hacen un trato con Castro. ¿Qué habríais hecho vosotros?
  • ¿Lo que les propuso Castro a Jon y García Vinuesa iba a cambiar en algo la relación que existía entre ellos? ¿Los convertiría en amigos?
  • Imaginad por un momento que sois Jon o García Vinuesa, ¿habríais comentado con una persona mayor lo que Castro os había propuesto?
  • ¿Qué le hace a Jon tomar la decisión de dejar de tener miedo?
  • Si hubiérais sido García Vinuesa, ¿Qué le habríais dicho a Castro? 
  • ¿Os parece que fue valiente García Vinuesa? ¿Y Jon? ¿Por qué?
  • ¿Cómo crees que se sentirían los dos?
  • El padre de Jon le cuenta que él de pequeño también tenía miedo a la oscuridad pero que pensaba que era peor decírselo, ¿Qué opináis vosotros? ¿Por qué? 

-Como cada final de sesión la profesora animará a los niños a realizar hipótesis sobre la continuación de la historia dando rienda suelta a su imaginación y pedirá que para la siguiente sesión se lean el último capítulo del libro. 

 

 9ª sesión: Capítulo 19

 -La sesión comenzará con una puesta en común del último capítulo del libro “Jon y la máquina del miedo” y la profesora realizará las siguientes preguntas: 

  • ¿Creéis que los padres de Jon le han levantado el castigo? ¿Por qué?
  • ¿Creéis que tiene un buen final o lo cambiaríais? ¿Por qué? 

- A continuación, la profesora pedirá a los niños que inventen un final diferente al del libro y lo compartirán con el resto de la clase.


 Actividades para después de la lectura

 10ª sesión

 -Ahora que ya se han desvelado todas las incógnitas de la obra, esta última sesión la dedicaremos a reflexionar sobre ella a través de actividades enfocadas a activar la memoria a medio y largo plazo. En primer lugar, la profesora planteará las siguientes preguntas que los niños responderán de forma oral levantando la mano. 

  • ¿Os ha gustado el libro?
  • ¿Por qué Jon pierde el miedo con la máquina?
  • ¿Creéis que en realidad la máquina del miedo funcionaba? ¿Por qué?
  • ¿Alguien más le ha ayudado?
  • ¿Quién? ¿Por qué? 

-Seguidamente la profesora comentará a los niños que en el libro que han leído algunos de los personajes tenían un mote relacionado con algunas de las características de los personajes. Muchos de nosotros también ponemos motes a los demás sin pensar que eso puede ser ofensivo, como por ejemplo utilizando “el meón” para llamar a García Vinuesa. Dialogaremos sobre si en la clase hay niños que tengan motes o no, y si es así, tratar de cambiarlo por otro que le guste o evitarlo.

-A continuación, la profesora les hará entrega de la siguiente actividad de metacognición para conocer si los niños han comprendido la temática del libro: 


-La profesora explicará a los alumnos que la actividad funciona como el titular de un periódico. Para ello, deberán escribir por equipos 4 titulares que expresen lo que hemos extraído de la lectura del libro “Jon y la máquina del miedo”.

-Finalmente cada equipo leerá sus titulares. 


Bibliografía

http://www.lecturalia.com/autor/9013/roberto-santiago

Federación de Enseñanza de CC.OO. de Andalucía. (2012). La amistad en los niños. Temas para la Educación, 4.

SANTROCK, J. W. (2006). PSICOLOGIA DE LA EDUCACIÓN . En J. W. SANTROCK, PSICOLOGIA DE LA EDUCACIÓN (págs. 39-40). MÉXICO : MCGRAW-HILL.

Torremocha, P. C. (2007). Literatura Infantil y Juvenil y educación literaria. Barcelona: Octaedro.

 

Artículo final sobre la Didáctica de la Lengua Castellana

Y después de unos meses de recorrido a través de cada uno de los contenidos de la asignatura y el reto que ha supuesto compartir todo lo apr...